Las importaciones de petróleo crudo de China cayeron un 20 % en abril, alcanzando su nivel más bajo en dos años. Esta disminución significativa ha llevado a las empresas estatales a revender cargamentos de petróleo a compradores internacionales, lo que indica que la demanda interna es considerablemente más débil de lo que se había anticipado anteriormente en medio de la crisis de suministro en curso. La reducción de las importaciones destaca posibles cambios en los patrones de consumo energético de China y plantea interrogantes sobre las tendencias futuras de la demanda en el mayor importador de petróleo del mundo.