Los reguladores chinos han instruido a las empresas de inteligencia artificial a rechazar capital estadounidense a menos que sea aprobado explícitamente por el gobierno, tras la adquisición de Manus por parte de Meta por 2 mil millones de dólares. La Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma (NDRC) ha aconsejado a empresas como Moonshot AI y Jiepao Star cumplir con esta directiva. También se ha indicado a ByteDance que evite nuevos inversores estadounidenses mediante transferencias secundarias de acciones sin aprobación previa. Esta medida forma parte de la respuesta regulatoria de Pekín, que incluye restricciones de viaje para los cofundadores de Manus y una revisión del cumplimiento de la transacción con los controles de exportación.