El Centro Nacional de Supercomputación de China ha presentado LineShine, un superordenador exascale que presume de un rendimiento sostenido potencial de 2 exaflops, superando potencialmente al El Capitan de Estados Unidos, que actualmente lidera con 1,8 exaflops. LineShine, también conocido como Lingsheng, está impulsado por 47,000 CPUs Huawei LX2 Armv9, cada una con 304 núcleos, marcando un paso significativo en la búsqueda de China por la "independencia total" en tecnologías informáticas. La arquitectura del sistema incluye 92 gabinetes de cómputo, ofreciendo un ancho de banda de almacenamiento de 10 TB/s y una capacidad de 650 petabytes, con un despliegue completo esperado para finales de 2025. A pesar de sus ambiciosas afirmaciones, el rendimiento de LineShine sigue sin ser verificado por benchmarks independientes como la prueba Linpack, que confirma la posición de El Capitan. La renuencia de China a someter sus sistemas a la lista TOP500 añade escepticismo en torno a las capacidades de LineShine. Este desarrollo se produce en medio de controles de exportación más estrictos de Estados Unidos sobre semiconductores avanzados hacia China, destacando a LineShine como una alternativa nacional en el panorama global de chips. El impacto potencial del superordenador en la criptografía cuántica y post-cuántica podría influir en futuros avances en computación criptográfica e inteligencia artificial.