Las autoridades fiscales de China están intensificando la supervisión de los ingresos en el extranjero de los residentes, con una recaudación de impuestos retroactiva que se extiende hasta 2017. Esta iniciativa se centra principalmente en los ingresos no declarados desde 2022 hasta 2024. Utilizando el Estándar Común de Reporte (CRS) para el intercambio de información, que comenzó en 2018 con datos de 2017, y aprovechando el big data fiscal, las autoridades pueden identificar eficientemente el incumplimiento. Se requiere que las personas declaren y paguen impuestos sobre los ingresos globales, aplicándose sanciones, intereses y multas en caso de violaciones. En ciertos casos, no existe un plazo de prescripción para la aplicación de la ley. Se aconseja a los contribuyentes revisar ingresos pasados, reportar voluntariamente para minimizar costos y buscar asesoría profesional para navegar en el entorno regulatorio más estricto.