El banco central de China ha inyectado ¥1.85 billones (260 mil millones de dólares) en el sistema financiero esta semana para estimular su economía. Este significativo aumento de liquidez, ejecutado a través de acuerdos de recompra inversa y facilidades de préstamo a mediano plazo, tiene como objetivo mejorar la estabilidad del mercado y fomentar el préstamo a empresas y consumidores. La medida aborda desafíos como un sector inmobiliario débil y preocupaciones por la deflación, señalando el compromiso del Banco Popular de China para apoyar el crecimiento y restaurar la confianza de los inversores. La inyección de liquidez ha generado optimismo tanto en los mercados nacionales como globales. Dado que China desempeña un papel crucial en el comercio internacional, sus acciones monetarias suelen influir en el sentimiento del mercado global, incluyendo acciones, materias primas y criptomonedas. Se espera que el aumento de liquidez mejore el apetito por el riesgo y potencialmente impulse la demanda de activos de riesgo, beneficiando a los inversores globales.