China ha ordenado a sus empresas tecnológicas que dejen de comprar los chips H200 de Nvidia. Esta medida se produce en medio de las tensiones continuas entre China y Estados Unidos en materia de tecnología y comercio. La directiva afecta a un componente clave utilizado en inteligencia artificial y procesamiento de datos, lo que podría impactar las operaciones de las empresas tecnológicas chinas que dependen de estos chips.