El dólar estadounidense está bajo presión debido a que las tensiones geopolíticas y el escrutinio sobre la Reserva Federal se intensifican. Los recientes acontecimientos políticos, incluida una investigación criminal contra el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, han inquietado a los inversores y han planteado dudas sobre la estabilidad del dólar. Esta incertidumbre se ve agravada por movimientos geopolíticos de la administración Trump, como las amenazas de impuestos a las importaciones de productos europeos tras disputas sobre Groenlandia. En este contexto, China está emergiendo como beneficiaria al expandir sus sistemas de comercio y pagos denominados en yuanes. Los esfuerzos de Pekín para promover su moneda e infraestructura financiera ofrecen una alternativa a los países que buscan diversificar sus reservas alejándose del dólar. A medida que aumentan las tensiones entre EE.UU. y la UE, las iniciativas financieras de China ganan atractivo, proporcionando una oportunidad estratégica para que Pekín aumente su influencia global sin desafiar directamente el dominio del dólar.