China ha aprobado exportaciones significativas de elementos de tierras raras, lo que señala una posible relajación de las tensiones comerciales con Estados Unidos. Esta decisión sigue a restricciones estrictas previas sobre la exportación de materiales como el itrio y el escandio, que habían afectado a los sectores aeroespacial y de defensa de Estados Unidos. La medida sugiere una desescalada en las hostilidades y se alinea con la estrategia de China para gestionar su dominio en el mercado de tierras raras mientras Estados Unidos desarrolla sus propias capacidades de refinación. La relajación de las restricciones ha influido en los mercados de predicción, con un aumento notable en la probabilidad de una visita diplomática del presidente Trump a China antes del 31 de mayo de 2026. Los participantes del mercado interpretan estos desarrollos como indicativos de una mejora en las relaciones entre Estados Unidos y China, lo que podría facilitar compromisos diplomáticos de alto nivel.