Los registros de ChatGPT se están utilizando cada vez más como evidencia en los tribunales, lo que pone de relieve las preocupaciones sobre la privacidad de los usuarios que consideran las interacciones con la IA como confidenciales. Vy Le, una figura destacada en la comunidad tecnológica, señaló que muchas personas usan ChatGPT para asuntos personales, incluida la terapia, compartiendo a menudo información que no revelarían a un terapeuta. Este desarrollo subraya la necesidad de que los usuarios sean conscientes de las posibles implicaciones legales de sus interacciones con la IA.