El fundador de Cardano, Charles Hoskinson, ha criticado la Propuesta de Mejora de Bitcoin 361 (BIP-361), que aborda los riesgos de la computación cuántica, calificándola erróneamente como un soft fork. Hoskinson argumenta que la implementación de la BIP-361 requeriría en realidad un hard fork, lo que entra en conflicto con la histórica oposición de Bitcoin a los hard forks en su cultura de desarrollo. Hoskinson sostiene además que la dependencia de la propuesta en un mecanismo de recuperación de conocimiento cero basado en frases mnemónicas BIP-39 no tiene en cuenta aproximadamente 1.7 millones de Bitcoins tempranos, incluyendo cerca de 1 millón que se cree pertenecen a Satoshi Nakamoto. Estos activos, creados antes de 2013, carecen de la estructura mnemónica necesaria, lo que podría llevar a su congelación permanente si se ejecuta la propuesta actual.