Un informe de Chainalysis revela que los pagos en criptomonedas a proveedores de precursores químicos de fentanilo comenzaron a disminuir a mediados de 2023, meses antes de que se registrara una disminución en las muertes por sobredosis. Esto sugiere que los datos de blockchain podrían servir como un indicador temprano de interrupciones en la cadena de suministro de drogas ilícitas, ofreciendo potencialmente un adelanto de tres a seis meses respecto a los datos tradicionales de salud pública. El informe también destaca un aumento significativo en la actividad de criptomonedas vinculada a redes de trata de personas, particularmente en el sudeste asiático. En 2025, los flujos de criptomonedas hacia estas redes aumentaron un 85% interanual, alcanzando cientos de millones de dólares. Chainalysis identificó cuatro categorías principales de trata facilitada por criptomonedas, incluyendo servicios de "escort internacional" y vendedores de material de abuso sexual infantil, con patrones de pago y estructuras operativas variadas.