Una encuesta reciente del Consejo Mundial del Oro revela una tendencia creciente entre los bancos centrales a repatriar las reservas de oro desde las bóvedas de Londres y Nueva York, optando por un aumento del almacenamiento doméstico o por ubicaciones diversificadas en el extranjero. En los últimos cuatro años, los bancos centrales han comprado un promedio de 1,000 toneladas de oro anualmente, un aumento significativo respecto al promedio de la década anterior. Casi el 90% de los bancos centrales encuestados anticipan un aumento en las reservas de oro de los bancos centrales a nivel mundial en el próximo año.