El Banco Central de Brasil ha incrementado significativamente sus reservas de oro, duplicando sus tenencias en 2025. Esta medida posiciona al oro como el segundo activo de reserva más grande del país, después del dólar estadounidense. La decisión estratégica refleja un cambio en el enfoque de gestión de activos del banco, con el objetivo de diversificar y fortalecer su estabilidad financiera.