Canton está desafiando la adopción institucional de Ethereum al criticar las pruebas de conocimiento cero (ZKPs) como riesgosas para los sistemas financieros. Canton argumenta que las vulnerabilidades de las ZKP son difíciles de detectar debido a la privacidad de los datos, lo que representa una amenaza para la estabilidad financiera. Esta postura forma parte de una campaña más amplia de posicionamiento regulatorio, que atrae a grandes inversores como Goldman Sachs y Citadel. El modelo de Canton se basa en operadores de confianza, lo que, según los críticos, crea un único punto de falla. En contraste, los sistemas ZK abiertos mejoran la seguridad mediante la verificación generalizada. A pesar de esto, Canton se está integrando con LayerZero para permitir que los activos tokenizados se muevan a través de blockchains públicas, mientras mantiene su crítica a las ZKP ante los reguladores. Esta estrategia dual apunta a asegurar la aprobación regulatoria y limitar el acceso institucional de Ethereum al mercado.