Canadá ha entrado oficialmente en una recesión técnica, marcando una caída económica significativa para el país. Este desarrollo sigue a dos trimestres consecutivos de crecimiento negativo del PIB, un indicador clave de una recesión. La contracción económica se atribuye a varios factores, incluyendo la disminución del gasto del consumidor y la inversión. El anuncio se produce en medio de desafíos económicos globales, con muchos países enfrentando caídas similares. Se espera que el gobierno canadiense implemente medidas para estimular la economía y mitigar el impacto en las empresas y los hogares.