Un estudio reciente de la Universidad de Cambridge revela que la infraestructura física de la red Bitcoin muestra una resistencia notable, capaz de sobrevivir incluso si se cortan el 72% de los cables submarinos globales. Sin embargo, el estudio también destaca una vulnerabilidad crítica: la sobreconcentración de nodos de Bitcoin en unas pocas instalaciones centralizadas de alojamiento en la nube. Un ataque dirigido o una interrupción completa que afecte a los cinco principales proveedores de alojamiento global podría dañar gravemente o incluso paralizar toda la red Bitcoin.