BNB Chain ha completado con éxito su migración a la criptografía post-cuántica, según se detalla en su informe reciente. La blockchain ha adoptado el algoritmo ML-DSA-44 estandarizado por NIST para las firmas de transacciones y pqSTARK para la agregación de votos de consenso, reemplazando los sistemas anteriores ECDSA y BLS12-381. Este cambio tiene como objetivo proteger contra futuras amenazas de la computación cuántica, pero ha resultado en un aumento significativo del tamaño de los datos en la cadena. La migración ha provocado un aumento sustancial en los tamaños de las transacciones y bloques, con el tamaño de una sola transacción creciendo de 110 bytes a 2.5 KB y el tamaño del bloque expandiéndose de 130 KB a 2 MB bajo un escenario de 2000 TPS. En consecuencia, la velocidad de procesamiento de transacciones de la red ha disminuido entre un 40% y un 50%. A pesar de estos desafíos, el esquema de agregación pqSTARK mantiene una alta eficiencia, logrando una relación de compresión de firmas de 43:1, lo que ayuda a gestionar la carga adicional en los validadores. El informe destaca que, aunque las blockchains resistentes a la computación cuántica son factibles, persisten problemas relacionados con el ancho de banda de la red y la escalabilidad de los datos.