Los futuros del crudo Brent experimentaron una caída significativa, situándose en 94,75 dólares por barril. Esto representa una disminución de 14,52 dólares, o un 13,29%, respecto a niveles anteriores. La caída refleja la volatilidad continua en los mercados petroleros, influenciada por factores económicos globales y la dinámica de oferta y demanda.