La Policía Civil de Río de Janeiro ha descubierto una operación de minería de criptomonedas vinculada a la banda Comando Vermelho, que utilizaba electricidad robada. La redada reveló aproximadamente 30 computadoras instaladas en un terreno abandonado, que obtenían energía a través de una conexión clandestina a un poste de luz. Esta configuración destaca un posible modelo para convertir electricidad robada en moneda digital, eludiendo uno de los costos más altos en la minería de criptomonedas. La operación subraya la capacidad de la banda para aprovechar el control territorial en actividades ilícitas, con la instalación de minería que podría servir como una fuente de ingresos. El regulador eléctrico de Brasil reportó pérdidas significativas debido al robo de energía, siendo Río de Janeiro una de las zonas con mayores pérdidas. El hallazgo se suma a la creciente evidencia de la implicación del crimen organizado en actividades relacionadas con las criptomonedas, mientras las autoridades continúan investigando el alcance de las operaciones y los vínculos financieros de la banda.