La startup de computación distribuida Boundless está ampliando su red de aproximadamente 4,000 GPUs para soportar cargas de trabajo de inferencia de IA, además de sus servicios existentes de prueba de conocimiento cero (ZK proving) para blockchains como Ethereum y Base. La empresa ha optimizado su hardware, la programación de tareas y el enrutamiento para acomodar esta nueva función mientras mantiene su red ZK original. Boundless planea exigir a los operadores de IA que apuesten su token nativo, ZKC, antes de unirse a la red, vinculando la cantidad apostada a su límite de ingresos. Al utilizar GPUs de grado consumidor y hardware existente, Boundless afirma que sus costos de inferencia asincrónica pueden ser hasta un 50% más bajos que los de los principales proveedores de servicios en la nube.