El mercado de bonos ha abandonado rápidamente la "operación Warsh" a medida que los precios del petróleo crudo superan los 105 dólares por barril, elevando las expectativas de inflación. Este cambio ha provocado un rápido desmantelamiento de las posiciones acomodaticias, lo que ha causado un fuerte aumento en los rendimientos del Tesoro. La "operación Warsh" se basaba en la anticipación de que Kevin Warsh, un exgobernador de la Fed que se esperaba que se convirtiera en el próximo presidente de la Reserva Federal, implementaría políticas monetarias más acomodaticias. Sin embargo, el aumento en los precios del petróleo ha alterado la dinámica de la inflación, obligando a los operadores a ajustar sus estrategias. A nivel mundial, los rendimientos de los bonos han aumentado de manera simultánea, con los rendimientos de los bonos del Reino Unido experimentando incrementos significativos debido a las incertidumbres políticas. Esto ha creado un ciclo de retroalimentación, presionando aún más al alza los rendimientos. Aunque algunos analistas sugieren que la venta masiva en los futuros de bonos del Tesoro de EE. UU. podría estar exagerada, los cambios fundamentales en las expectativas de inflación están impulsando la trayectoria actual del mercado. En el mercado de criptomonedas, el enfoque sigue estando en las condiciones de liquidez más amplias en lugar de en el personal específico de la Fed, siendo los precios del petróleo un factor clave que influye en las expectativas de política futura.