Blue Origin está avanzando en sus esfuerzos en el sector de la computación orbital desarrollando centros de datos de IA basados en el espacio, con el objetivo de competir con SpaceX. Estos centros de datos aprovecharán la energía solar continua, lo que podría reducir los costos energéticos y el impacto ambiental. Este movimiento se produce mientras SpaceX mejora sus satélites Starlink para manejar tareas de IA, intensificando la competencia en la computación basada en el espacio. La Agencia Internacional de Energía informó que los centros de datos globales consumieron 415 teravatios hora en 2024, destacando las significativas demandas energéticas de las instalaciones terrestres. A medida que persisten las preocupaciones sobre la inflación, la transición a la computación basada en el espacio podría influir significativamente en las futuras estrategias de IA y criptomonedas, ofreciendo una solución energética más sostenible.