El CEO de BlackRock, Larry Fink, ha emitido una advertencia de que los precios del petróleo alcanzando los 150 dólares por barril podrían desencadenar una recesión global. Esta declaración resalta las preocupaciones sobre el impacto económico del aumento de los costos energéticos, que podrían tensionar los mercados y economías globales. Los comentarios de Fink se producen en medio de la volatilidad continua en el sector energético, subrayando los riesgos potenciales asociados con incrementos significativos en los precios del petróleo.