Bittensor ($TAO), líder en inteligencia artificial descentralizada, enfrenta una crisis interna significativa tras la salida repentina de Covenant AI, un equipo de desarrollo destacado. Covenant AI anunció su partida en las redes sociales, criticando al fundador de Bittensor, Jacob Steeves, por su control "autoritario" y decisiones arbitrarias que afectan las recompensas de tokens. Este movimiento ha provocado una fuerte caída en el valor de $TAO, con precios que bajaron entre un 15% y un 25% en un solo día, borrando cientos de millones en valor de mercado. La salida de Covenant AI resalta preocupaciones sobre la centralización dentro de la red de Bittensor, a pesar de su narrativa de IA descentralizada. El equipo acusó a Steeves de manipular los nodos validadores para cortar las recompensas, socavando el modelo de gobernanza descentralizada. Este incidente ha llevado a una reevaluación de los riesgos de gobernanza asociados con Bittensor, ya que los inversores institucionales reconsideran la estabilidad y previsibilidad de la tokenómica de la red.