BitMine (BMNR) está bajo fuego tras una polémica reunión anual de accionistas en Las Vegas, donde la ausencia de la gerencia y la comunicación poco clara generaron frustración entre los inversores. La reunión, criticada por la falta de presencia ejecutiva y presentaciones apresuradas, no logró abordar las preocupaciones de los accionistas sobre la gobernanza y la transparencia. El miembro de la junta, Rob Sechan, reconoció la insatisfacción, atribuyéndola a un período de transición con puestos ejecutivos recién ocupados. A pesar de las críticas, BitMine anunció un cambio estratégico, pasando del staking de Ethereum a convertirse en un asignador de capital digital, comparando su enfoque con el de Berkshire Hathaway. La empresa planea invertir en proyectos que amplíen la adopción de Ethereum, incluyendo una controvertida inversión de 200 millones de dólares en Beast Industries de MrBeast. Mientras la gerencia presenta esto como un movimiento para integrar Ethereum en la economía de los creadores, los críticos argumentan que distrae de los problemas de gobernanza. Sechan prometió una mayor transparencia y compromiso en futuras reuniones mientras BitMine navega su ambiciosa visión y las expectativas de los accionistas.