Bitfarms reportó un aumento del 72 % en sus ingresos, alcanzando los 229 millones de dólares, impulsado por la expansión de su tasa de hash, a pesar de enfrentar importantes desafíos financieros en el sector de la minería de Bitcoin. Las pérdidas netas de la empresa se ampliaron a aproximadamente 209 millones de dólares, principalmente debido a presiones contables como 98 millones en depreciación y 28 millones en deterioros. La caída en el precio del hash, ahora entre 30 y 35 dólares, ha comprimido los márgenes de minería, limitando la generación de efectivo. En respuesta a estos desafíos, Bitfarms está orientándose hacia la computación de alto rendimiento (HPC) y la infraestructura de inteligencia artificial para asegurar flujos de ingresos más estables. La empresa está desarrollando una cartera de 2.2 GW, con 341 MW ya activos, enfocándose en mercados de datos de alta demanda. Este cambio estratégico busca reducir la dependencia de la minería de Bitcoin, posicionando a Bitfarms para un crecimiento impulsado por la infraestructura, ya que se proyecta que los ingresos de HPC constituyan el 70 % de los ingresos de los mineros para 2026.