La reciente caída del precio de Bitcoin ha reavivado las discusiones sobre su papel en las finanzas globales, con analistas y gestores de activos debatiendo su propósito más allá de la especulación. Nate Geraci sugiere que el enfoque ha cambiado de las fluctuaciones de precio al propósito fundamental de Bitcoin, cuestionando si sirve como cobertura, medio de pago o activo especulativo. Este cambio en la narrativa surge mientras la caída de los precios de Bitcoin impulsa una reevaluación de su utilidad. Críticos como Tom Essaye argumentan que Bitcoin sigue siendo un activo especulativo volátil, incapaz de reemplazar al oro o actuar como una cobertura confiable contra la inflación. El escepticismo de Essaye resalta preocupaciones sobre la estabilidad y utilidad de Bitcoin en comparación con los activos tradicionales. En contraste, gestores de activos como Matt Hougan ven a Bitcoin como una reserva de valor en evolución, enfatizando su potencial a pesar de la volatilidad actual. Hougan sostiene que el camino de Bitcoin desde la especulación hacia la madurez está en curso, y que su potencial como reserva de valor aún se está desarrollando.