Bitcoin experimentó una caída significativa del 30% en su precio en noviembre, principalmente durante las horas de negociación en Estados Unidos, según BitcoinWorld. Mientras que los mercados asiáticos y europeos mostraron una estabilidad relativa, la venta masiva se atribuyó en gran medida a los inversores minoristas con sede en Estados Unidos y a la fuerte correlación de Bitcoin con las acciones tecnológicas estadounidenses. Los analistas destacan que tanto Bitcoin como las acciones tecnológicas son sensibles a la política monetaria y a los desarrollos económicos de Estados Unidos, con la actividad institucional en ese país influyendo aún más en esta tendencia.