La creciente correlación de Bitcoin con el Nasdaq está desafiando su estatus como "oro digital". Tradicionalmente visto como una cobertura contra la inflación y un activo refugio, los movimientos de precio de Bitcoin ahora reflejan de cerca los del Nasdaq, especialmente durante las caídas del mercado y las ventas masivas de acciones tecnológicas. Esta tendencia indica que los inversores están tratando a Bitcoin más como un activo de riesgo que como un almacén de valor estable. La integración de Bitcoin en los mercados financieros tradicionales, como a través de ETFs y futuros en el Nasdaq, ha contribuido a su volatilidad. Este desarrollo socava el atractivo de Bitcoin como un activo refugio, ya que sus fluctuaciones de precio se alinean más con las acciones tecnológicas que con los activos refugio tradicionales.