Los ciclos históricos de precios de Bitcoin muestran una tendencia a la disminución de las caídas, con pérdidas que se comprimen del -87 % al -45 % en ciclos sucesivos. Este patrón sugiere una disminución de la volatilidad a medida que la criptomoneda madura. Paralelamente, se observa un aumento de la demanda, lo que podría impulsar una mayor estabilidad y crecimiento en el mercado.