La red de Bitcoin cuenta con una potencia de cálculo que es 600,000 veces mayor que las capacidades combinadas de las 100 supercomputadoras más potentes del mundo, según Ala Shaabana, cofundador de Bittensor. Shaabana sugiere que aprovechar el sistema de coordinación y recompensas de Bitcoin podría romper los monopolios corporativos en el sector de la inteligencia artificial. Este enfoque podría democratizar el desarrollo de la IA al utilizar la naturaleza descentralizada de la red de Bitcoin para distribuir las tareas computacionales y las recompensas de manera más equitativa.