Bitcoin ha experimentado su cuarto peor desempeño en el primer trimestre, marcando un comienzo desafiante para el año de la criptomoneda líder. La caída refleja una mayor volatilidad del mercado y la cautela de los inversores en medio de las continuas incertidumbres económicas. A pesar de estos desafíos, Bitcoin sigue siendo un punto focal para comerciantes e inversores, quienes están monitoreando de cerca las condiciones del mercado en busca de señales de recuperación potencial.