Bitcoin ha cerrado cuatro meses consecutivos en rojo, marcando la primera vez que esto ocurre desde 2018, según datos de Coinglass. Esta racha destaca los desafíos continuos en el mercado de criptomonedas, ya que Bitcoin lucha por recuperar el impulso alcista en medio de incertidumbres económicas más amplias. El desempeño de la criptomoneda insignia refleja un período de presión sostenida, con los inversores monitoreando de cerca las condiciones del mercado en busca de señales de recuperación.