El reciente repunte de Bitcoin se ha estancado mientras los inversores evalúan el impacto de los datos de inflación y el aumento de los precios del petróleo en la futura política monetaria. El presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, enfatizó que un solo informe favorable de inflación no es suficiente para declarar la victoria, vinculando los próximos pasos del banco central a los datos que se avecinan. Mientras tanto, el Banco Central Europeo ha descartado una reducción de tasas en julio, con los precios del crudo Brent superando los 85 dólares por barril, manteniendo las presiones inflacionarias. Los participantes del mercado ahora se centran en si la inflación puede seguir enfriándose sin repuntar, especialmente mientras las tensiones geopolíticas afectan los flujos de petróleo y gas. Los próximos datos de precios al productor de EE. UU. y las cifras del PCE proporcionarán una mayor orientación. La trayectoria de Bitcoin parece estar cada vez más ligada a estos indicadores económicos en lugar de a decisiones inmediatas del banco central.