Bitcoin ha experimentado una caída dramática, perdiendo $10,000 en valor en 24 horas, lo que representa una disminución del 11.9%. Esta es una de las caídas porcentuales más pronunciadas desde los mínimos del mercado bajista tras el colapso de FTX y la pandemia de COVID-19. El Índice de Fuerza Relativa (RSI) indica que Bitcoin está tan sobrevendido como lo estuvo durante el desplome de marzo de 2020. El Índice de Miedo y Codicia ha caído a 9/100, el nivel más bajo desde 2022, reflejando un miedo extremo en el mercado. Aproximadamente 60,000 BTC han sido depositados en exchanges, señalando una posible ola de ventas. Ethereum también ha caído por debajo de $1,800, mostrando su mayor correlación con Bitcoin en meses. La actividad institucional es notable, con el IBIT de BlackRock registrando un volumen de $10 mil millones, lo que sugiere ya sea una fuga o acumulación de activos. Los flujos de entrada de ETF están fluctuando significativamente, indicando inestabilidad en la estructura del mercado. En el frente regulatorio, el Secretario del Tesoro de EE.UU. está pidiendo la implementación inmediata de la Ley CLARITY. Mientras tanto, WLFI, asociado con Trump, está bajo investigación por un acuerdo de $500 millones en los EAU, y EE.UU. ha emitido advertencias sobre el aumento de riesgos geopolíticos en Irán.