El uso de Bitcoin como método de pago sigue siendo limitado, incluso en El Salvador, donde es moneda de curso legal. Las encuestas indican que, aunque una minoría de poseedores de criptomonedas ha utilizado monedas digitales para compras, Bitcoin a menudo no se distingue de otros activos. Los datos de los procesadores de pagos muestran que los pagos con criptomonedas son más comunes en sectores en línea y de alto valor, como viajes y electrónica, en lugar del comercio minorista cotidiano. La experiencia de El Salvador destaca los desafíos en la adopción de Bitcoin, con un bajo uso minorista a pesar de su estatus legal. Factores como la volatilidad, problemas de usabilidad y los sistemas de pago convenientes existentes dificultan una adopción generalizada. Mientras tanto, las stablecoins son cada vez más preferidas para las transacciones debido a su estabilidad y facilidad de conversión. La Lightning Network ofrece potencial para el uso cotidiano de Bitcoin al permitir transacciones instantáneas y de bajo costo, pero el seguimiento de su uso sigue siendo difícil. El papel de Bitcoin hoy es más como una infraestructura de pago especializada, con una adopción más amplia dependiente de una mejor infraestructura y claridad regulatoria.