La minería de Bitcoin demostró resiliencia en noviembre a pesar de las significativas fluctuaciones de precio. El Puell Multiple, un indicador de la rentabilidad de los mineros, cayó a 0,67 el 25 de noviembre, marcando un mínimo de 12 meses, pero desde entonces se ha recuperado hasta 0,91. Las reservas de los mineros también alcanzaron un mínimo de 12 meses, reflejando una mayor actividad de venta debido a la disminución de la rentabilidad y al aumento de la dificultad de minería. A pesar de estos desafíos, la tasa de hash de Bitcoin continuó su tendencia al alza, lo que indica que los mineros mantuvieron flexibilidad operativa. Estos datos sugieren que Bitcoin podría estar en una zona favorable para comprar, aunque podrían ocurrir más caídas de precio antes de que la presión de venta se vuelva excesiva.