La dificultad de minería de Bitcoin ha experimentado su ajuste negativo más significativo desde la prohibición de la minería en China en 2021. Este ajuste refleja una disminución en la potencia computacional requerida para minar nuevos bloques en la red de Bitcoin, lo que podría indicar una reducción en la actividad minera o un cambio en la distribución de los mineros. Estos ajustes forman parte del protocolo de Bitcoin para mantener una tasa constante de producción de bloques, ajustándose aproximadamente cada dos semanas según el rendimiento de la red.