La dificultad de minería de Bitcoin ha disminuido en un 1.1%, lo que facilita ligeramente a los mineros validar transacciones y asegurar la red. Este ajuste refleja cambios en la potencia computacional dedicada a la minería de Bitcoin, la cual puede fluctuar debido a diversos factores, incluyendo la participación de los mineros y los costos de energía. El ajuste de dificultad es un proceso regular que ocurre aproximadamente cada dos semanas para garantizar la estabilidad de la red de Bitcoin.