Los mineros de Bitcoin enfrentan una crisis de rentabilidad, ya que los ingresos diarios han caído a 29,9 millones de dólares, lo que representa una caída de más del 50 % desde los máximos históricos. La tasa de hash de la red, que alcanzó un pico de 120,000 TH/s en octubre, ahora está disminuyendo, lo que indica la desconexión de hardware de minería ineficiente. Bitcoin se cotiza cerca de 69,944 dólares, con una presión de venta creciente a medida que los mineros liquidan reservas para mantener la liquidez operativa. En marzo de 2026, la dificultad de la red se sitúa en 145 billones, mientras que la capitalización de mercado de Bitcoin es de poco menos de 1,4 billones de dólares. El panorama técnico actual, junto con un RSI que muestra fatiga en la recuperación, sugiere que los mineros están luchando con el aumento de los costos energéticos. La concentración del poder de cómputo también es motivo de preocupación, ya que el 57 % de los bloques son procesados por grupos "desconocidos", lo que genera problemas de transparencia. El sector minero está bajo presión debido a la inflación persistente y la falta de inversión institucional, lo que obliga a muchas operaciones a considerar actualizaciones de hardware o cierres. Solo se espera que sobrevivan las operaciones más eficientes en energía y financieramente estables durante este período desafiante.