La tasa de hash de Bitcoin ha disminuido aproximadamente un 20%, lo que ha provocado el mayor ajuste de dificultad desde 2021. Se espera que este cambio significativo aumente las recompensas para los mineros restantes, ya que los operadores menos eficientes salen del mercado. El ajuste tiene como objetivo estabilizar la red recalibrando el esfuerzo computacional requerido para minar nuevos bloques, garantizando la seguridad continua y la eficiencia en el procesamiento de transacciones.