Bitcoin ha caído un 30 % desde su máximo histórico, lo que ha provocado un aumento del interés en la recolección de pérdidas fiscales entre los inversores. La caída significativa, reportada por Bloomberg, ha llevado a los asesores financieros a sugerir que los inversores podrían estar ajustando sus estrategias para aprovechar la recesión. Esta corrección en el valor de Bitcoin está influyendo en la forma en que se gestionan las carteras de activos digitales, ya que los inversores buscan compensar ganancias con pérdidas para fines fiscales.