Bitcoin está experimentando su mayor caída mensual desde junio de 2022, con precios que han bajado más del 19% en febrero. La caída se atribuye a las crecientes preocupaciones globales sobre los aranceles, que han afectado el sentimiento de los inversores y la estabilidad del mercado. Esta caída significativa resalta la volatilidad y sensibilidad del mercado de criptomonedas frente a factores macroeconómicos.