El precio de Bitcoin cayó un 2,78% hasta los 64.044 dólares, alcanzando un mínimo de 63.019 dólares, mientras los inversores se alejaban de activos más riesgosos debido a preocupaciones por la inflación y las interrupciones causadas por la inteligencia artificial. Mientras tanto, el oro se disparó a un máximo histórico, cerrando en 5.278 dólares, y la plata también alcanzó un nuevo pico en 93,66 dólares. Peter Schiff, un conocido crítico de Bitcoin, destacó la divergencia entre Bitcoin y los metales preciosos, señalando las ganancias del 21,5% del oro y del 30% de la plata en 2026, en comparación con la caída del 27% de Bitcoin. Schiff predice que esta tendencia persistirá durante todo el año. Analistas como Jurrien Timmer de Fidelity sugieren que Bitcoin sigue siendo un jugador secundario frente al oro, con el nivel de 60.000 dólares como soporte clave.