Los desarrolladores de Bitcoin han presentado BIP-361, una propuesta destinada a congelar 6.9 millones de monedas de la era Satoshi para proteger contra posibles amenazas de computadoras cuánticas. El plan, liderado por Jameson Lopp y otros, sugiere una actualización en tres fases que podría hacer que los Bitcoins no migrados sean permanentemente intransables después de una fecha límite establecida. Esta propuesta ha generado debate dentro de la comunidad de Bitcoin, con partidarios que abogan por una mayor seguridad y críticos que argumentan que viola el principio fundamental de Bitcoin sobre los derechos de propiedad del usuario. La propuesta BIP-361 se basa en la anterior BIP-360, introduciendo un tipo de dirección más segura llamada Pay-to-Merkle-Root (P2MR). La actualización tiene como objetivo evitar que futuras máquinas cuánticas comprometan la seguridad de Bitcoin. Los desarrolladores la describen como una actualización suave que mejora la seguridad sin alterar la funcionalidad actual de Bitcoin. Sin embargo, la comunidad sigue dividida, con preocupaciones de que congelar monedas podría sentar un precedente para el control futuro sobre las tenencias de Bitcoin.