Bitcoin ha comenzado a divergir del crecimiento global de la oferta monetaria M2 desde mediados de 2025, una tendencia que se ha intensificado a principios de 2026. Históricamente, la correlación de Bitcoin con el crecimiento de M2 ha respaldado pronósticos alcistas, pero los analistas ahora están divididos sobre las implicaciones de esta desvinculación. Fidelity Digital Assets se mantiene optimista, sugiriendo que el fin del endurecimiento cuantitativo de la Reserva Federal y un aumento en el crecimiento de M2 podrían beneficiar los precios de Bitcoin en 2026. El analista MartyParty predice un repunte de precios alineado con el crecimiento de M2, mientras que Mister Crypto advierte que dicha desvinculación a menudo precede a un mercado bajista prolongado. Además, el fundador de Capriole Investments destaca preocupaciones sobre los riesgos de la computación cuántica para el cifrado de Bitcoin. A pesar de las opiniones divergentes, Bitcoin sigue siendo visto como un almacén de valor a largo plazo por los inversores.