La comunidad de Bitcoin ha introducido una nueva propuesta de mejora, BIP-110, destinada a limitar el tamaño de los datos no monetarios, como las inscripciones Ordinals, en las transacciones mediante un soft fork. Esta medida busca abordar las preocupaciones sobre los 'datos basura' que ocupan espacio en los bloques. Sin embargo, la propuesta ha generado controversia. Adam Back ha expresado su preocupación de que BIP-110 podría dañar la reputación de Bitcoin como un almacén de valor confiable y un activo seguro, sugiriendo que su impacto negativo podría superar los problemas causados por las 'transacciones basura.'