El precio de Bitcoin se disparó a 65,500 dólares, marcando su nivel más alto en tres semanas, ya que el Índice de Precios al Productor (PPI) de Estados Unidos para junio fue más bajo de lo esperado. Estos datos inesperados sobre la inflación han fortalecido la confianza de los inversores, lo que ha llevado a una recuperación en el mercado de criptomonedas. El aumento del precio refleja un sentimiento positivo entre los comerciantes, quienes están reaccionando a las posibles implicaciones de la reducción de las presiones inflacionarias sobre la política monetaria.