El Banco de Pagos Internacionales (BIS) ha expresado su preocupación de que las stablecoins vinculadas al dólar están creando una nueva forma de "dolarización digital", que es en gran medida insensible a los controles de capital en los mercados emergentes. Los investigadores del BIS analizaron datos de más de 130 economías, observando que tanto los depósitos en moneda extranjera como los flujos de stablecoins aumentan durante períodos de estrés macroeconómico. Sin embargo, los flujos de stablecoins parecen estar en gran medida libres de los controles de capital o las restricciones cambiarias, posiblemente debido a su exclusión parcial de la supervisión regulatoria. El BIS advierte que las stablecoins podrían debilitar la soberanía monetaria, instando a los responsables políticos a desarrollar nuevas herramientas para abordar los riesgos de estabilidad financiera.