Binance está bajo escrutinio después de que un informe de Forbes revelara que el intercambio controla aproximadamente el 87% del suministro circulante del stablecoin USD1, que asciende a 4.700 millones de dólares de un total de 5.400 millones. Esta concentración ha generado preocupaciones sobre posibles riesgos sistémicos y la centralización de los stablecoins, especialmente dado el vínculo de USD1 con World Liberty Financial, una empresa vinculada al presidente Donald Trump y su familia. Changpeng Zhao (CZ), fundador de Binance, desestimó estas preocupaciones, afirmando que las grandes tenencias de Binance en varios stablecoins se deben a su escala como el intercambio más grande. CZ enfatizó que los activos son principalmente propiedad de los clientes, y que tales concentraciones son típicas en los mercados de criptomonedas. Sin embargo, las conexiones políticas de USD1 y las actividades promocionales de Binance han intensificado el debate sobre la influencia de los intercambios en la distribución de stablecoins. Los analistas advierten que una alta concentración en un solo intercambio podría representar riesgos, incluyendo la exposición a contrapartes y la influencia en el mercado. A pesar de las negaciones de Binance y World Liberty Financial respecto a las implicaciones de control, la situación ha reavivado las discusiones sobre si los stablecoins pueden seguir siendo una infraestructura financiera neutral en medio de la liquidez centralizada y la actividad de los usuarios.